"La voluntad nacional es una de las palabras de las que los intrigantes de todos los tiempos y los déspotas de todas las épocas han abusado más. Unos han visto su expresión en los sufragios comprados por algunos agentes del poder; otros en los votos de una minoría interesada o temerosa, y los hay, incluso, que la han percibido plenamente formulada en el silencio de los pueblos y han deducido que del hecho de la obediencia nacía para ellos el derecho de mando"

A.Tocqueville, "La Democracia en América"

jueves, enero 24, 2008

"De izquierdas"

(Día diez)

Basta proclamarlo, realizar la correspondiente profesión de fe. Ser “de izquierda” consiste en eso, sin que ello implique la asunción de algún tipo de contenido mínimamente coherente, por errado que resulte. Nada. Es muy fácil, y barato, ser “de izquierda” consiste en decirlo, nada más, y uno ya se encuentra cómodamente instalado en el grupo, y ya no necesita dar más explicaciones, mucho menos razonar.

No me remitiré al extraordinario análisis que hiciera hace pocos años Gustavo Bueno en su El mito de la izquierda. Cualquiera (cualquiera que todavía conserve cierta capacidad de discernimiento, no cercenada por esa guillotina que supuso la LOGSE) sabe que tras eso llamado “izquierda” no hay nada, ningún contenido, ningún cuerpo de ideas con que argumentar; ser “de izquierda” no es una postura filosófica, ni si quiera una ideología política; ser “de Izquierda” es tan solo un estado sentimental, y con eso basta saberse a salvo de ese sucio trabajo que consiste en dar cuenta, de manera razonada y coherente, de nuestras posiciones. Es simplemente pereza culpable… y estupidez, claro.

Imaginémonos el siguiente diálogo socrático:

-Dime, Crátilo, tienes opiniones políticas, ¿no es cierto?

-Por supuesto, Sócrates, y creo firmemente en ellas.

-¿Me podrías decir cuáles son?

-Soy de izquierdas

-¡Ah! Veo que te gusta la Historia. Eres por lo que veo un fiel seguidor de aquellos que se opusieron al veto real en la Revolución Francesa, pero yo te preguntaba por tus opiniones políticas y no por simpatías históricas.

-Bueno… ese fue el origen de la palabra, claro, pero yo lo que quería decir es tengo una ideología de izquierdas en la actualidad.

-Curiosa ideología esa que citas, querido Crátilo, muchos son los que se declaran de izquierdas, y sin embargo a mí me parecen tan distintos… pero quizá sea mi torpeza, yo sólo quiero que me ilumines y me lo expliques, soy un ignorante. Veamos, ¿eres partidario de guillotinar a los reyes, a la nobleza, y crees en la Diosa Razón?

-No, no Sócrates, aquello ya pasó

-¿Eres marxista y te declaras a favor de la dictadura del proletariado?

-No, por supuesto, aunque Marx tenía algo de razón, claro… en su momento.

-¿Entonces serás trotskista?

-No, no

-¿Estalinista?

-Tampoco

-¿Maoísta?

-No, claro, la Revolución Cultural, ya sabes… y Camboya, no, no, aquellos se pasaron, aunque en aquella época el contexto…

-¿Pensamiento Gonzalo?

-¿Qué es eso?... ¡Ah no! Esos son terroristas

-¿Partidario de la guerrilla urbana?

-No, Sócrates, no. Ser de izquierdas consiste en apostar por una cultura de paz y la concordia, el rechazo a toda forma de violencia…

-Pero todos los que te he citado eran partidarios de algún tipo de violencia y son considerados de izquierda. Te ruego Crátilo que me ilumines, en este asunto no sabría distinguir un zapato de un pescado. ¿En qué consiste pues ser de izquierdas?

-Mira Sócrates, todos los que has citado pertenecen ya a la Historia, algunos se equivocaron en el uso de la violencia y tergiversaron los ideales, pero todos comparten un… digamos espíritu que constituye el pensamiento de izquierdas, que hoy permanece inalterado porque todavía hay injusticias y oprimidos

-¿Y cuál es ese espíritu, querido Crátilo?

-Pues escucha, ser de izquierdas consiste entre otras cosas en hacer posible la convivencia a partir del respeto a la diferencia, tener una actitud a favor del diálogo, la tolerancia, la paz y la solidaridad, estar a favor de la diversidad, la no violencia y oponerse a cualquier tipo de injusticia, discriminación y desigualdad. Consiste en aceptar a las minorías y las culturas diversas, apostar por construir sociedades cohesionadas, libres, prósperas, equitativas y justas. Rechazo a la violencia como recurso a la resolución de los conflictos y apoyo a la actuación de la comunidad internacional, preocuparse por los problemas de la globalización y el justo reparto de la riqueza… Pero en pocas palabras, Sócrates, ser de izquierdas significa sobre todo el amor por el bien, un ansia infinita de paz, y la mejora social de los humildes.

-Vaya Crátilo, veo que lo tienes muy claro. Sin embargo yo… verás soy un ignorante. Hablas de bien, de paz, de justicia, y yo, no sé lo que realmente significan. ¿Y qué eso de la solidaridad?, ¿y el respeto a las culturas diversas?, ¿significa que hay que respetar la alfarería hindú o la ablación del clítoris?

-Está claro, ¿no? El bien… la justicia… la solidaridad… bueno todo el mundo sabe lo que significan. Lo bueno, lo justo, lo… en fin. Todo el mundo debe de ser igual…ser tolerante… ¡No me hagas explicártelo ahora Sócrates es obvio!

-Soy un inepto querido Crátilo, apenas comprendo esas hermosas palabras y me temo que mientras no me las expliquen con precisión voy a seguir en la oscuridad referente e ese tema

-Entre nosotros, Sócrates, ser de izquierda significa odiar a los Estados Unidos a Israel, al imperialismo, y a la derecha, ya sabes el PP.

-¿Por qué?

-Porque sí. Porque son unos…

Y podría seguir, pero no quisiera ser pesado, ni hiriente… es tan fácil. Palabrería hueca, nada. Ser de izquierdas es un estado sentimental: gazmoñería y odio a un tiempo. Estupidez en suma.

Nota: las frases en cursiva están sacadas de los contenidos que la Ley prevé para la asignatura Educación para la Ciudadanía, y la frase en negrita y cursiva en una declaración literal de Rodríguez Zapatero.

(posted by pirx AKA fermat. Publicado en Argumentum ad Absurdum serie Idus de Marzo)

martes, enero 08, 2008

EL MITO DE LA DEMOCRACIA

Espero que con su permiso, me tomo la libertad de abrir página con este artículo que nuestro LUDFRANZ introdujo como última comentario a la entrada anterior.
"Respecto del viejo debate, tan actual por otra parte, sobre si necesitamos más democracia, es decir, si hay que reformar la ley para crear nuevos mecanismos que permitan una mayor participación de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas, habría que plantearse y responder una pregunta previa: ¿pero es que acaso la gente quiere hacer algo más que meter la papeleta de su partido preferido en una urna cada dos, tres o cuatro años?
Fijémonos en el manido asunto de las listas abiertas: ya existen en las elecciones al Senado, y no se diferencian en nada del resto: la gente, como siempre, se limita a votar a los candidatos de su partido, sin tomarse la molestia de informarse sobre ellos ni sobre los de los demás partidos.
Es cierto que no vivimos en una auténtica democracia sino en una mera partitocracia plebiscitaria, pero ésta surgió y perdura sólidamente asentada sólo gracias a la pasividad conformista del pueblo, que ha preferido delegar totalmente en la casta política partidista la tarea de gobernar, reservándose únicamente el cómodo ejercicio ocasional del voto. Y ello es natural: ocuparse en la marcha de los asuntos públicos exige un esfuerzo que la inmensa mayoría de la gente, inmersa en su vida personal, no está dispuesta a hacer.
La democracia es el gobierno del pueblo por el propio pueblo, pero ¿es qué acaso el pueblo quiere gobernarse a sí mismo? Puede que así lo crea porque de ello le ha convencido la aplastante hegemonía de la ideología democrática y de su propaganda, pero los hechos demuestran que esa es una creencia equivocada: se contentan con participar en los periódicos plebiscitos electorales."
Ludfranz/Oswald

miércoles, enero 02, 2008

NUEVO FEUDALISMO

El lento proceso de demolición del liberalismo político comenzó hace doscientos años, al mismo tiempo que el propio liberalismo nacía. Los arrogantes regímenes totalitarios fueron vencidos. Fue vencido el comunismo, el nacismo, el conservadurismo monárquico carlista…Pero el liberalismo triunfante en los campos de batalla y en los mercados está perdiendo la batalla definitiva, la ideológica, la de las almas.

Cuáles son las manifestaciones más notorias de esta victoria del totalitarismo.


No voy a entrar en la raíz última, psicológica o espiritual de porqué el europeo corriente es refractario a la libertad. Como muchos, yo tengo una teoría, se la ahorro a los contados incautos que se hayan atrevido a leer el pelmazo hoy perpetrado por mí. Lo que quiero demostrar es un hecho:


EUROPA ES UNA DICTADURA FEUDAL POSMODERNA


No se esperen que caiga en la trampa gruesa de decir que Europa es una dictadura como las históricas, un totalitarismo grosero y descarado cuya única virtud fue su honestidad e inocencia casi infantil. No es una dictadura como las que fueron, no se reconoce como tal ni manifiesta abiertamente su aversión a la libertad. Muy al contrario. De manera sibilina se ampara en las palabras y en instrumentos que pueden y de hecho han acostumbrado a servir a la libertad, para atacarla a traición. Así, la nación, la democracia, el multilaterlismo y el positivismo, conceptos que en origen pudieron estar más o menos influidos por el liberalismo, pero que hoy son utilizados a calzón quitado por sus enemigos.

La Nación: Históricamente, la nación es un concepto profundamente liberal, que precisamente surgió a fines de siglo XVIII. La nación francesa, la nación revolucionaria: unión de iguales que se comprometen recíprocamente a defender la libertad de cada miembro del grupo. Aux Armes, citoyens. Las libertades conquistadas frente al enemigo interno y externo reclaman la hermandad de los hijos de una misma historia, de los que por ello son iguales, para que cada uno defienda su libertad y la de los demás, y ser así defendido por todo el pueblo. Cierto es que la revolución francesa, madre de casi todos los males actuales, no era propiamente liberal, sino totalitaria-populista, más sangrienta pero no distinta cualitativamente que lo que hoy padecemos. Sin embargo, se hacía pasar por liberal –liberté- y de hecho el códe napoleón es un hito en la libertad civil y jurídica cuya importancia hay que reconocer.

Fue paradójicamente en los pueblos sometidos por el genial tirano corso donde el concepto de Nación se purificó de su bastardo origen jacobino: la nación no es sólo la fuente del poder como en Francia, sino además arma del individuo contra el poder: la nación es un instrumento de la libertad individual: sean los patriotas americanos, o los suizos, o los españoles de Cádiz, son muchos, todo un pueblo, en armas, al que la solidaridad histórica nacional une y hace imbatibles, pues con esas armas todos defenderán la libertad de cada uno de sus miembros, contra Fernando VII, contra los Habsburgo o incluso contra el democrático parlamento inglés. La ley parlamentaria no lo puede todo, el rey no es absoluto, el individuo está por encima de la ley, si ésta no se subordina a la libertad del individuo, sea esta dictada por la mayoría (parlamento) o por dios por boca del rey: la ley sólo vale como mecanismo de defensa de la libertad natural de la persona. Más allá es ilegítima y por tanto no obliga. Este iusnaturalismo, del que fueron pioneros los filósofos españoles de los XVI-XVII, (la escuela de Salamanca…), lo veremos de nuevo al tratar el positivismo, hoy rampante.

Y por cierto y plenamente de actualidad, no otro motivo esconde la aversión de los totalitarios autodenominados progresistas contra la familia. Como grupo de influencia decisiva en la formación espiritual les estorba. Ellos aspiran a dominar las conciencias, así que la iglesia, la familia o cualquier otro competidor en el dominio de las almas les repugna. Además, es un freno a su omnipotencia, pues se ha demostrado, juntamente con la propiedad, como el reducto de la libertad individual: es difícil abusar y someter a quien es apoyado por otros, y si os vínculos son familiares, más difícil aún. Es la pequeña nación que pretenden liquidar al mismo tiempo que la grande.

Hoy, sin embargo, los enemigos de a libertad se han adueñado del concepto de nación para vaciarlo de contenido y convertirlo en su arma: de ser instrumento de la libertad ha pasado a ser mecanismo de la tiranía. Los nacionalismo disgregadores en España son la muestra patente del poder de la Caverna Carlista; profundamente antiliberales, consideran que la esencia de cierta cultura vernácula, aunque todo ello sea una colosal mentira, está por encima del derecho individual de los ciudadanos, sea la lengua que quieran hablar, sea su libertad ideológica, sea la vida.

Así pues, con esta sencilla pirueta, todo el prestigio que la Nación como concepto ha ganado en doscientos años y muchos muertos es usado precisamente contra la libertad, contra la razón de ser de la propia Nación. La Nación pasa a ser excusa de la tiranía para existir.

Para ello hay que atacar aquellas naciones que existen y no son mentira, que realmente conservan en la conciencia colectiva su esencia de unión de armas por la libertad, y que en las últimas seis generaciones, más o menos, generaron Estados que aunque hoy sepamos fallidos surgieron también con aspiración de imponer la libertad vía ley. Para ello hay que atacar España, la Nación, y su malhadado Estado, por dos vías:

1º Haciendo aparecer como antiguo y falto de prestigio social, de buen tono, el propio concepto: lo moderno es otra cosa, lo moderno es Europa, lo moderno es Cataluña, lo antiguo es España: Lo moderno es la Tiranía, lo antiguo, la libertad. En realidad ya Hitler y Lenin utilizaron esta baza, bien que más honradamente. A cara descubierta.

Y no sólo en el campo de la demagogia, que yo creo el más peligroso, sino también en el campo de la ley. Las desgraciadas comunidades autónomas, engendro fruto del consenso constitucional, son hoy el principal peligro de la libertad. El mayor enemigo de la libertad en España es el Estado Autonómico, lo que nos lleva una vez más a la identificación entre España y libertad. Su enemigo común es la Constitución del 78, que no se porqué algunos memos populares se empeñan en defender. Esta constitución ha sido el paso más firme de los enemigos de España/libertad, y nos está llevando a la ruina. Abajo con ella.

2º Descapitalizando el concepto de soberanía y prestigiando instituciones claramente tiránicas aunque amparadas en la demagogia buenista que domina los medios de comunicación. Ello nos lleva al segundo punto.

Multilateralismo: Una de las traiciones más dolorosas de los fachirrojos es la apropiación de una práctica internacional nacida en el seno de la libertad, para atacarla, una vez más. Si después de la semi-victoria de 1945 (Stalin y acólitos permanecieron hasta 1989 en Europa y perviven en China, Cuba, Corea etc..), los aliados se pusieron de acuerdo para lograr por vía la de la colaboración, la paz en el mundo, hoy todo este ideal está podrido.

El enorme prestigio de dos instituciones como la ONU y la Unión Europea es muestra de nuestra debilidad moral, mental y espiritual. Nos hemos vuelto idiotas.

La Onu, idea de los vencedores de la guerra mundial, hoy es poderosa herramienta de los vencidos. Muestra de la calaña de nuestra izquierda es su querencia por una institución que no es más que un club de tiranos cuyo fin es perpetuar la tiranía. Que valga lo mismo el voto de la pacífica Dinamarca que el de Siria, por poner un ejemplo, o el de China que el de USA, debería bastar para desprestigiar la institución de raíz. Pero no. Se busca en ella una legitimidad sorprendente, se le pretende dar la apariencia de un parlamento del mundo, defensor de los derechos humanos y de la justicia en el orbe. Tiene delito, y todo porque tiende a fastidiar a las democracias y a proteger la corrupción y el totalitarismo. Me parece tan patente que ni voy a detenerme más en ello.

Sí que me voy a parar sin embargo, en analizar la no se por qué, tan prestigiosa UE. La unión Europea, donde todo burócrata tiene su asiento, es un poder formidable al margen de cualquier control, de origen o de ejercicio. Nadie controla a los Eurócratas, realmente nadie los nombra, realmente no hay legalidad que esté por encima de ellos. Pueden hacer lo que les venga en gana, y como no, ya se ha convertido en un nido de progres arrogantes deseando arreglarnos la vida, creyéndose más listos que nosotros y tutelando a los infantes europeos, que no saben qué hacer con sus vidas.

La fuente pricipal de la normativa comunitaria en la Comisión, no sujeta ni a control democrático ni en la práctica a control jurídico. Estamos en sus manos, y perfección de la servidumbre, estamos muy contentos.

Se muestra aquí patentemente el axioma de que no hay esclavitud más perfecta que aquella cuyo origen está en la voluntad del esclavo.

Estos arrogantes se han metido a regular hasta el modelo de ciudad (compacta, es su preferida, hijos de la Bauhaus y del totalitarismo, nos quieren meter en nichos ya en vida. Todos iguales. Así hemos de vivir); han regulado la moral, la historia y la libertad. Han reducido los derechos a lo que dice la ley, y si bien esto parece muy moderno y avanzado, no es más que una canallada totalitaria digna de Lenin. EL positivismo, esa es su arma.

El positivismo: En origen, el positivismo se podría definir como aquella filosofía jurídica que lo sacrifica todo a la seguridad jurídica, pero a través de un austriaco (es lo mejor que se puede decir de él) llamado Kelsen, muy propenso al hegelianismo, se convirtió en la cuña del nazismo en las leyes.

Para no abrumar a los profanos, resumiría yo la cuestión diciendo que el positivismo pretendía circunscribir la responsabilidad del ciudadano a lo marcado en la ley, y tendría su máxima expresión en el nullum crime sine lege del derecho penal: no se puede condenar a nadie por un delito que no aparezca establecido en las leyes. Idea liberal muy bonita pero que llevada a sus últimas consecuencias nos conduciría a la paradoja de que los criminales nazis deberían irse de rositas: no cometieron delito pues no estaba penado por las leyes alemanas la matanza de inocentes, si éstos eran judíos, gitanos u homosexuales, por ejemplo.

Y fue este, en realidad, uno de los argumentos de defensa más sólidos del proceso de Nüremberg. Por suerte, no prosperó.

El positivismo progre aún va más allá. Si los liberales lo adoptaron como principio contra la arbitrariedad del Estado, los progres lo acogen gustosos como mecanismo de su arbitrariedad: no hay más derechos que los recogidos en las leyes: empezamos por la propiedad, que pasa a ser estatutaria, tiene el contenido que en cada caso determinen las leyes, y puede ser que no tenga ninguno, como ocurre hoy en España con la propiedad inmueble si de la tierra se trata, después de la última ley del suelo.

Así pues, es la ley –en el caso menos malo, fruto de la mayoría parlamentaria, en el peor, de camarillas seudomasónicas, del chantaje nacionalista, de intereses prisaicos, de cualquier horror que se os ocurra- la ley, repito, la que determina mis derechos, empezando por la libertad, por la hacienda, por el sexo y acabando por la vida. ¿Qué confianza nos merece la ley? Yo tendré derecho a vivir o morir, a poseer bienes o a pensar lo que me plazca siempre y cuando lo diga la ley. Pero ¿Merece respeto una ley que viole mi libertad, sea fruto del parlamento o del mismísimo Dios de los Cielos?

Así, escudándose en la Democracia, como poder de la mayoría, los progres van poco a poco comiéndose la libertad del individuo.

En el fondo volvemos a la raiz: a la diferencia entre la Revolución Francesa y la Americana. En Francia cambiaron la fuente del poder, pero no su esencia. El de los Borbones era ilimitado porque venía de Dios. El de Robespierre, porque venía de la mayoría. Pero ambos eran tiranos, y peor el segundo, que ahogó el país en sangre.

En cambio, los americanos de 1776 se revolvieron contra un poder democrático, pero afirmando sanamente que la ley, por mucho parlamento de Westminster que la proclame, nunca puede violar la libertad individual: nunca puede ir más allá que estar al servicio de esa libertad. Ni la mayoría ni nada está por encima del individuo que es el fin de la democracia, de la Nación y de la Ley, y no un instrumento de ellas.

La muestra más eficaz, patente y poética del iusnaturalismo (es decir, lo contrario del positivismo) es el Bill of Rights de la Constitución Americana, que en su artícuo 9 dice:

ARTICULO NUEVE
No por el hecho de que la Constitución enumera ciertos derechos ha de entenderse que niega o menosprecia otros que retiene el pueblo. (http://www.interamericanusa.com/articulos/Leyes/ConstitucionUSA.htm)

Es decir, la naturaleza humana implica una serie de derechos que no porque la ley no mencione dejan de existir. Olé. Y por cierto, el pueblo que cita no viene de Völk sino de people, gente, personas, individuos, y así lo entiende el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Por este, entre otros motivos, se odia en esta Europa castrada de hoy a América.

La democracia.- Después de lo dicho, es lógico que la idea democrática se haya convertido en la clave de bóveda de toda la demagogia fachirroja; la ley lo puede todo porque es democrática, el individuo que se joda, porque democráticamente lo hemos decidido así, la Nación dejará de existir democráticamente, democráticamente cedemos soberanía a instituciones tiránicas extranjeras y en fin democráticamente estamos en linea para empezar a ser masacrados.

La democracia entendida a la progre no es mas que la demagogia plebiscitada. Lo que ellos quieren lo refrendan las urnas, de una vez y para siempre. Lo que no quieren, lo someten una y otra vez a la decisión electoral, hasta que sale lo que le gusta y entonces nunca más se consulta. Algo idéntico hacen los nacionalistas: cuando aprueben su plebiscito amañado, nunca más volverán a preguntar. Pero hasta entonces, una y otra vez, ya lo verán.

En definitiva, el principio mayoritario se mostró historicamente aliado de la libertad, pues un buen control del ejecutivo es la necesidad de revalidarse y retratarse cada día, con prensa libre, y cada legislatura, con urnas libres. Así pues, sólo como instrumento de la libertad individual y freno al tirano se mostró útil la democracia. Pero ¡Ay! Los tiranos aprenden, y han convertido nuestra mejor arma es su principal ariete contra la libertad.

Democracia sólo, sin subordinación a la libertad, es lo que en la República de Weimar condujo a los Nazis democráticamente al poder. No se olviden.


La conclusión es que Europa, y me refiero a los regímenes políticos del continente tanto como a la UE propiamente dicha, es un régimen dictatorial, pues el poder reside en una camarilla no electa –partidos políticos, comisión europea…- que no responde ante nadie y que realmente no tiene límites en su potestad;
Es feudal, porque a diferencia de otras tiranías históricas recientes, pero a semejanza de la medieval, es el propio ciudadano el que abdica de su libertad para convertirse en siervo. Es la perfección de la tiranía, el amo, a través de un pacto de vasallaje o sumisión –foedus, besamanos o como queramos hoy- consigue que el esclavo quiera ser esclavo, que no note que lo es y que considere su situación la mejor de las posibles, es más, que odie y critique a aquéllos que no son ni están dispuestos a ser esclavos. Por eso, ratificamos cada cuatro años esta penosa situación, por eso criticamos a anglosajones o israelíes: su libertad de espíritu nos ofende.
Y finalmente, es posmoderna, porque la piedra clave de bóveda de este entramado maligno está en la demagogia apabullante de unos medios de comunicación absolutamente corrompidos; de hecho, han creado una falsa realidad, un espejo ficticio y mágico en el que muchos creen vivir, y venden su alma para que esa ficticia realidad que satisface sus bajas pasiones se haga presente; matrix, en fin. Con transubstanciación maligna, añadiría yo.

PS.- En fin, si alguien ha llegado hasta aquí, enhorabuena, o perdón, según se mire.
Como ya absolutamente nadie lee esta página, puedo vengarme de mi mismo esforzándome en vacío y dejando que el eco de estas palabras resuene en el vacío cibernético que caracteriza un blog abandonado. Mea culpa. Ahora bien, a pesar de todo, resistiremos. Que no seamos atractivos al público no se si nos pesa o nos reconforta, pero desde luego no nos excusa de seguir en la brega.

Feliz año, único lector que nos queda.




jueves, noviembre 29, 2007

EL DILEMA POSMODERNO

En pendiente cada vez menos suave nos deslizamos hacia el inevitable dilema nacional, más aún, continental, más aún, occidental:
¿QUÉ OCURRE CUANDO LA DEMOCRACIA SE CONVIERTE EN ENEMIGA DE LA LIBERTAD?
Cuando los dictadores se valen de las urnas, ya sea descaradamente, como Hitler, como Chavez, Evo y cía, ya sea sibilinamente y escondidos detrás de toneladas de maquillaje mediatico y amparados por oscuros intereses, como ZP, ¿Qué hacemos?
El terror, que ganó las elecciones que llevaron a ZP al gobierno es forma típica de la tiranía, sólo que en su perfección posmoderna en España ha llegado a su máxima expresión: El tirano es hijo, fruto y huida del terror. Y los que lo votaron...ahora que se acuerden y apechuguen con su conciencia. Si la tienen.
El rencor es siempre la raíz de toda tiranía. La ideología del odio, por excelencia, es la izquierda: odio de clase, odio tribal, odio al otro, siempre peor que el arrogante progre. Por eso son amigos de todos aquéllos a los que el odio inspira toda su vida: amigos de los tiranos hispanoamericanos o musulmanes; amigos de los nacionalistas que odian España, amigos de todos aquéllos que odien la Libertad, que odien a USA, que odien a Israel. El odio les une, porque es su común inspirador.
En la derrota, altivez
en la victoria, magnanimidad.
En la guerra, resolución
Y en la paz, buena voluntad
Tal era el lema de Churchill. Estamos en guerra. No corramos, como él, el error de anunciar que seremos magnánimos, porque venceremos pero esta vez, seremos implacables. La libertad es un tesoro de nuestros descendientes por el que merece la pena pagar cualquier precio.

lunes, octubre 01, 2007

MORAL COMBATIVA

Lo prometido es deuda:
La diferencia entre el pensamiento débil y el pensamiento fuerte es en principio más formal que sustancial.
El pensamiento débil es dialéctico, busca diálogo y admite la transacción, por lo que legitima todo o parte al enemigo. Ejemplo de pensamiento débil, la actitud de ZP en política exterior. Dialogar y estar dispuesto a pactar con las islamofascistas es derrotismo, apaciguamiento de la peor especie, y en último término, colaboracionismo. Y es lógico. Buscan los naziprogres la paz sucia, la rendición preventiva sacrificando la libertad y los valores occidentales en el altar del pacto con el Maligno con turbante, pues en el fondo les importan un carajo la libertad y occidente. No son de aquí.
El pensamiento fuerte, por oposición, da el justo valor a sus propios principios como el mayor de los tesoros, y no está dispuesto a ceder ni un ápice. El ejemplo más claro sería Churchill durante 1940 y parte de 1941: con todas las de perder, "no nos rendiremos jamás".
Paradigmáticamente, los naziprogres en el ámbito de la política interior mantienen una postura claramente enmarcada en el pensamiento fuerte: no están dispuestos a ceder nada al enemigo -el PP en nuestro caso- y están prestos a hacer lo que sea para hundirlo. Para ellos es el mal absoluto, y hasta la ETA es preferible a los odiosos liberales. La libertad es su enemigo, y en esta lucha no están dispuestos a transigir.
Mientras, los petardos peperos no saben, o no quieren, o no pueden: parecen señoritos de provincia preocupados en conservar la postura pinturera, en hacer toreo de salón. Les falta en absoluto moral combativa. Sí la tenía Aznar, pero el PP la perdió en el camino, por culpa de mismo Aznar: la oportunidad de aplastar a Polanco -que Cascos tuvo a huevo- y de devolver la independencia a la justicia - que malogró el malhadado Michavila- fueron la derrota simbólica de la libertad, después de cierta prosperidad temporal.
Corren malos tiempos para la Libertad, para occidente, para ROMA. Yo os convoco para calladamente cambiar nuestro pensamiento débil por el fuerte, por recuperar absolutamente la moral combativa. Recordemos a los monjes guerreros del principio de la edad Media. Ese es el espíritu que nos conducirá a la victoria.
Lo atractivo del pensamiento débil es que proporciona cohartada a nuestra cobardía. Es una escapatoria falsa pero fácil ante un problema difícil, cuya única solución verdadera nos da miedo.
El miedo y el odio, como hijos del Mal, han ganado el espíritu de los Españoles. ¿Y los nuestros?

domingo, septiembre 16, 2007

ODIO Y PENSAMIENTO DÉBIL

Llevo tiempo pensando que la única ventaja comparativa que presenta el llamado "progresismo" frente a la verdad es su enraizamiento en el odio. Miren a los nacionalistas, socios, hermanos y aliados de los socialistas, y en el fondo, camaradas frente al enemigo común (la libertad): el odio que sienten lo justifica todo, es lo que les guía y de hecho, en una pirueta lógica muy brillante, lo que les justifica.
Es el odio el motor y origen de la izquierda, y paradójicamente, lo que les hace fuertes y su baza en la mercadotecnia política. La ideología de izquierda permite y justifica el odio. Se basa en el rencor ciego, y por ello tiene algo de satánico. E igualmente por ello, anida con facilidad en el corazón de los peores.
Ser de izquierdas implica ser "de los buenos" siempre frente a algo, usualmente ficticio, que es dable odiar. Casualidad no será que el bloque retroprogre tenga querencia por Castro y por Chavez, por el Islam y por el Nacionalismo. Común denominador de toda esta gentuza es el odio. El odio irracional contra la libertad y contra occidente. contra todo lo que representa Luz en la historia. Odian a España, a USA, a Israel, y lo que es más grave, Satanás ha conseguido invertir en demagogia, y el resultado es que la putrefacta mente y la corrompida alma del izquierdoso se complace de su odio y se justifica como bueno: es puro odiar al PP; no a la guerra (por la libertad) si al terrorismo (contra la libertad).
-Sométete, ROMANO, pues los ángeles caídos te tenemos rodeado.
Y sin embargo, cierto tufo a pensamiento débil me lleva a pensar que la victoria del odio es imposible. La debilidad, la cobardía y la arrogancia de niño malcriado que todo fachirrojo lleva dentro le hacen un enemigo incordioso, persistente y muy pesado, pero no peligroso. Afirmo que cuando Occidente recupere conciencia de su superioridad absoluta, noción de su historia y de su lugar en la tierra, el cáncer fachirrojo será eliminado del mapa.
La libertad es el don del SUPERHOMBRE, y las cadenas nada pueden contra él.
Próxima entrega: distinción entre pensamiento débil y fuerte, y fuerza de la debilidad: Segunda arma del Maligno. Como anticipo, escuchad ésto ("nuevo aniversario del 11/s"): Gracias, Pacobetis. Yo no sabría decirlo mejor.
PD:- Status Civitatis cumple un año. Felicidades a todos. Somos pocos, pero no podrán con nosotros.

lunes, septiembre 03, 2007

ROSA

Querida Rosa:

Perdona que te vuelva a escribir, no vayas a pensar que soy un pesado. No espero contestación y sé perfectamente que esta carta no la leerás, como no leíste la anterior, hace ya casi un año… cuánto tiempo. Verás, no sé si conoces una novela de Saul Bellow, Herzog: el protagonista, una especie de superviviente del caos doméstico que se desarrolla en su vida, y que se adentra en la madurez con un equipaje de decepciones que sobrelleva con ironía, pasa el tiempo escribiendo cartas que nunca envía y que jamás serán leídas, cartas a amigos y enemigos, pero también cartas a gente famosa, presidentes de los Estados Unidos incluidos. Toma esta carta de la misma forma, una carta jamás enviada, escrita por alguien que malgasta su tiempo de esta manera, y por qué no, también cargado de decepciones que sobrelleva como puede.

El otro día te vi por la televisión Rosa. Ibas vestida de rojo, impecable, mostrabas tu carnet de PSOE, dijiste que lo lucías por última vez en público porque te ibas del partido, aunque no pensabas desprenderte de él. También dijiste que nunca dejarás de ser socialista, que por eso lo hacías, y que te ibas para formar un nuevo partido donde defender tus ideas socialistas. Te vas por fin de un PSOE que apesta, bien lo sabes Rosa, te alejas de aquellos que compartieron contigo mesa y mantel, de los que hasta no hace mucho eran tus compañeros, tu “familia” socialista. Ahora te desprecian, ya ves, dicen que lo veían venir, que hacía tiempo que le estabas haciendo el juego a PP. No, eso no verdad Rosa, “soy socialista”, lo dijiste el otro día varias veces, para que quedara bien claro. Te vas Rosa, abandonas el barco, y desprecias la mano que te ha dado de comer todos estos años. Eres valiente Rosa. Déjame decirte que tu gesto te honra, porque te niegas a quedarte callada, a que tu silencio sea cómplice de la infamia, te honra porque te niegas a bajar la cabeza como muchos de tus compañeros, que asienten y no dicen nada, a cambio de un cómodo lugar en alguna lista. Pero sobre todo, tu gesto te honra porque sabes, también como yo, que tu carrera política ha terminado, que has decidido poner el punto final, a pesar de la ilusión con que hablabas de tu nuevo proyecto. Hace casi un año (cuánto tiempo, verdad Rosa) decidiste dar el primer paso, te enfrentaste a la dirección de tu partido, dijiste que ya era suficiente, que había que decir bien alto que deriva que había tomado tu partido, y especialmente tu presidente Zapatero, no sólo era un suicidio, si no, sobre todo una traición. Y lo dijiste con claridad, sabiendo que a partir de ese momento ibas a ser una apestada para tus compañeros, sabiendo que tenías un largo y doloroso camino por delante. Sí, ya sé que hace mucho tiempo de aquello, pero déjame que transcriba aquella carta que te escribí entonces, la dejé escondida en un blog, y hoy ya no es más que un torpe recuerdo carcomido, un desconchado en una pared que pronto volverá a ser pintada.

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Lunes, 27 de Noviembre de 2006.

Se por lo que estás pasando Rosa Díez, créeme que lo sé. No es compasión lo que me mueve a escribirte, compasión sólo la pueden tener aquellos que perdieron a sus seres queridos, y aún así me parece un sentimiento algo obsceno –prefiero el apoyo sincero y echar una mano antes que la compasión. Déjame, sin embargo, que te diga algo, me mueve quizá cierta admiración por la entereza que demuestras ahora –cuánto tiempo el perdido-, frente a la soledad en que te encuentras.

Es duro toparse con la realidad, pero ya has visto cómo están las cosas. Has dicho basta, te tomaste tu tiempo, demasiados recuerdos que ahora se tornan dolorosos acaso. Algunos no tienen ni recuerdos, jamás han tenido memoria, tan sólo una fría mirada de reptil que se ilumina cuando vislumbran a la presa. Durante un tiempo, los despreciasteis, pretendisteis poder controlarlos, ¿quiénes eran? Nadie, burócratas de partido que obedecían órdenes. Ahora, ya ves Rosa, ahora controlan tu propio partido, se enseñorean ante vosotros, los apestados, pasean ufanos su indiferencia ante el dolor ajeno, inmunes ante cualquier mínima consideración de dignidad moral. Sí, ya lo sé, el poder, me dirás, el poder corrompe. Quizá lo sepas mejor que yo Rosa, has probado el sabor del mismo ¿recuerdas? Qué tiempos aquellos en que gobernabais junto a los incubadores de la serpiente, ¿por qué lo hicisteis? ¿Por el poder? Sí, es cierto, el poder puede corromper. Pero hay algo más, la miseria moral de aquellos que se llenan la boca de términos grandilocuentes, aquellos que exhiben la jactancia del imbécil. El mal, adquiere múltiples formas, la banalidad quizá sea la peor de todas. Ahora pretenden gobernar, no con los incubadores, si no con la misma serpiente, os han dado la patada. Al final han sido más listos, qué ironía verdad, sólo tuvieron que esperar su turno, vosotros les dejasteis.

Has dicho basta, Rosa, eso te honra. Has dado el primer paso, el decisivo, el que jamás darán algunos, por mucho que la realidad les contradiga, son incapaces. Te has plantado y ahora te encuentras sola ¿hace frío verdad? Sé que no te volverás atrás, que eres valiente, que tu decisión es definitiva, puede que acabe con tu carrera política; te admiro por ello. Pero he de decirte que te espera un largo camino, te espera tu particular vía crucis. Ignoro si te atreverás a recorrerlo o si pretendes quedarte donde estás ahora. Te advierto que es un camino duro, doloroso –sobre todo doloroso-, pero si lo recorres, puede que logres algo de sosiego. Es tu decisión, eres tú quien debe tomarla. Suerte.

Atentamente:

f.

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¿Y ahora qué Rosa? ¿A dónde pretendes ir? Hace frío hay fuera, mucho frío, quizá más del que te esperabas. Puede que hayas decidido terminar con todo esto de una manera gloriosa, intentando renacer como un ave fénix de las cenizas, sabiendo que quizá ya todo acabó para ti, mostrando orgullosa tu canet del PSOE y afirmando tu condición de socialista sin mancillar, puntualizándolo, sobre todo para que no se te malinterprete, claro. Me temo que sabes que el barco que has elegido se hundirá sin remisión, que el estrecho margen en el cual has elegido vivir acabará ahogándote. Perdona, soy un ignorante el política, quizá me equivoque y sea esa la mejor manera de acabar con aquellos que hoy manejan tu ya ex-partido, quizá, pero sí se que algunos de tus compañeros siguen ahí fuera, pasando frío, apestados, y soportando que les acusen de todo, incluso de aquello que a ti no te gusta oír. En cualquier caso Rosa, déjame que reitere mi admiración, por tu coraje, y por no haberte callado. Y permíteme que te siga deseando suerte.

Atentamente:

f.

(Publicado por fermat AKA pirx)