"La voluntad nacional es una de las palabras de las que los intrigantes de todos los tiempos y los déspotas de todas las épocas han abusado más. Unos han visto su expresión en los sufragios comprados por algunos agentes del poder; otros en los votos de una minoría interesada o temerosa, y los hay, incluso, que la han percibido plenamente formulada en el silencio de los pueblos y han deducido que del hecho de la obediencia nacía para ellos el derecho de mando"
A.Tocqueville, "La Democracia en América"
lunes, enero 19, 2009
LA GUERRA ETERNA
Lo que dice tiene tantas lecturas que apenas basta una sola lengua para explicarlas todas. Para empezar y a bote pronto, explica porqué la guerra de Gaza, tan cerca de Egipto que se confunde, será eterna; porqué siempre son los judíos en la historia los que están (cómo se traducirá ésto al ingles) y porqué la libertad sólo se justifica finalmente como algo divino, como algo tan esencial del hombre que en ella se descubre a Dios.
Mejor, él mismo:
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sábado, enero 17, 2009
ANALISIS LOGICO
La Lógica es una ciencia humilde, y también bastante quisquillosa, aunque en la actualidad se ha diversificado en un buen número de especialidades bastante complejas: lógica matemática, lógica modal, lógica difusa… Es también una ciencia curiosa, no tiene contenido alguno, su objeto de estudio son las formas válidas de inferencia, y en última instancia el análisis de lo que decimos y de cómo lo decimos. Su uso quedará justificado si logramos identificar falacias y razonamientos incorrectos que entorpecen, y hasta nublan el entendimiento. Aunque siempre me he caracterizado por tener un entendimiento más nublado que el mismísimo Alonso Quijano, yo la suelo usar a veces, más como penitencia que como arma. En cualquier caso, y como todo el mundo sabe, el error del loco no está en la lógica, sino en las premisas.
Estos últimos días, cansado de tanta estupidez y mendacidad, tanto en la política internacional como en la nacional (aunque esto último es ya una obviedad) he pensado en aplicar el análisis lógico a un tema de enjundia: Dios. Ahí queda eso.
Desde este lunes circula por Barcelona un anuncio pagado y adherido a un autobús municipal con un curioso mensaje. Próximamente lo hará por las principales ciudades españolas, de manera que me ha parecido pertinente analizarlo. Dicho sea de paso, no tengo nada en contra de que particulares paguen por anunciar lo que quieran en un lugar habilitado a tal efecto, vivo en una ciudad, y suelo ver centenares de anuncios, grafitis, pintadas y toda suerte de casquería gráfica de la que al final del día no recuerdo absolutamente nada, cada cual es libre de gritar lo que sea, yo también de hacer caso.

La frase es la siguiente:
“Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”
Bien, dejando al margen la lamentable tipografía usada por el diseñador, que justificaría por sí sola un apaleamiento público, o incluso su asistencia obligada a un examen oftalmológico; hay que decir en primer lugar que la frase es fruto de una mala traducción (interesada o no) de una campaña similar llevada a cabo en Londres hace algún tiempo, por la Britsh Humanist Association. La frase original, igualmente perpetrada con el mismo estilo ajeno a cualquier gusto cromático (tiemblo al pensar cómo irá vestido semejante individuo, o individua), reza así:

“There’s probably no God. Now stop worrying and enjoy your life”
Cuya correcta traducción al español sería:
“Probablemente no hay ningún Dios. Así que deja de preocuparte y disfruta de tu vida”
El lector podrá sin duda decir que soy un quisquilloso, pero ya he dicho que estoy haciendo un análisis lógico. ¿Qué diferencia puede haber entre “probablemente Dios no existe” y “probablemente no hay ningún Dios”?
No entraré en la complicada relación semántica entre existir y haber, pero es evidente que afirmar que “Dios no existe” no es lo mismo que afirmar que “no existe ningún Dios”. El adverbio lo cambia todo. Apostillando el cuantificador universal “ningún” afirmamos que no existe dios alguno, sea cual sea su determinación en las diversas creencias religiosas, monoteístas o politeístas, presentes o futuras. Sin embargo “Dios no existe” remite sin duda a la realización concreta que, por el contexto, es la que mayoritariamente domina en el lugar donde se exhibe el mensaje. Si la Unión de Ateos y Librepensadores, organización que paga el anuncio, quisiera copiar no solo el estilo, sino más aún, el contenido de la campaña de Britsh Humanist Association, debería fletar autobuses con distintos mensajes donde se leyera, por ejemplo: “Probablemente no existe Alah”, “Probablemente no existe Brahma, ni Shiva, ni Vishnu, ni mucho menos Krishna”, “Probablemente los Orixás no existen”, “Probablemente Buda murió y se acabó”, “Probablemente no existen lo espíritus, malignos o benignos, ni los íncubos o los súcubos”… Recomiendo, sin embargo, que envuelvan toda esta multiplicidad en la acertada expresión: “probablemente no hay ningún dios”, de esta forma no solo su bolsillo, sino sobre todo su integridad física (y la del autobús), se verá salvaguardada.
Vayamos a la probabilidad. Los anunciantes se guardan en salud, dejan un resquicio a la posibilidad de que exista Dios. Sin embargo la probabilidad es un tema esquivo y complicado (más de lo que mucha gente se imagina), en la mayoría de los casos es una magnitud no computable, solo podemos cuantificarla en situaciones muy concretas y controladas, de manera que hacer inferencias basándose en premisas que contengan un concepto tan vago como “lo probable “, es igualmente vago. Quizá los anunciantes hubieran querido decir “Dios no existe, así que…”, es lo que les pide el cuerpo, pero haciendo esa concesión tratan de dar verosimilitud a su deducción, sin embargo ésta es al contrario taxativa: “Deja de preocuoparte…”.
Todo el meollo de la cuestión descansa en la validez de la proposición:
“Si Dios (probablemente) no existe, entonces la gente deja de preocuparse y disfruta de la vida”
Afirmando que “Dios no existe” basta aplicar la regla del modus ponens para obtener la conclusión: “deja de preocuparte y disfruta de la vida”
Así pues preguntémonos por la validez de la proposición arriba citada. Que yo sepa la gente deja de preocuparse por muchas cosas al margen de que Dios exista o no, y por supuesto, para disfrutar de la vida solo hay que deber una lata de Coca-Cola, o acudir a una reunión de amigos del flower-power. Pero no nos preguntamos por la necesidad sino por la suficiencia. ¿Es cierto que si Dios no existe la gente deja de preocuparse, y hasta disfruta de la vida? Mucho me temo que habrá gente que lejos de dejar de preocuparse se sentirán bastante preocupados (e incluso acongojados y agobiados), en cuanto a disfrutar de la vida… de qué vida hablamos, ¿de la hipoteca, los niños, el atasco de por las mañanas…? ¿O es acaso esa vida que nos prometen en el anuncio de una inmobiliaria? Es por tanto una proposición no solo incierta sino vaga.
Comparemos la campaña de la Unión de Ateos y Librepensadores con el rápido contragolpe (igualmente motorizado) que ha perpetrado una organización evangélica:

“Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo”
Ahí es nada. Ni suposiciones, ni probabilidades, ni dudas… Dios existe y se acabó. Apuestan fuerte sin duda. La proposición que nos presentan, lejos de ser una afirmación con contenido significativo, se acerca bastante a la tautología, o al menos a la obviedad casi circular, ¿o acaso si Dios existe no sería posible “una vida en Cristo”?; y esto último, ¿no supone la existencia de Dios? Dice poco, y mucho menos es contrastable. Eso sí, cumple con todos los cánones del anuncio publicitario: directo, fácil, y apuntando con claridad a un target específico, que no son otros que ellos mismos.
Restan hacer dos consideraciones de fondo. La primera es el autentico diálogo de sordos que suponen estos aparentemente significativos mensajes. Yo grito, tú gritas, no nos oímos y nadie nos escucha. Esto es algo que no me preocupa, allá cada cual con su dinero.
La segunda consideración es más preocupante. Existe en España una restrictiva legislación que persigue y prohíbe la publicidad engañosa. Nadie puede ir anunciando algo que pueda engañar al incauto consumidor, así que me pregunto qué están haciendo las autoridades competentes al respecto. Qué puede hacer el consumidor, indefenso ante tales abusos que tratan de influenciarle de forma tan descarada, anunciando productos (la felicidad o Dios) cuya realidad es menos segura que un paquete de bonos de Madoff Securities.
Uno cree en lo que cree, o mejor dicho, no cree en lo que no cree y no anda anunciándolo por ahí, y mucho menos con insoportables tonos rosa chicle.
(Publica prix AKA fermat)
sábado, enero 10, 2009
PREGUNTAS SOBRE LA CRISIS
Una de las cuestiones que más me inquietan es el asunto del precio del dinero. Si el dinero es un bien escaso, ha de tener un precio, que resultaría del cruce de la oferta con la demanda. Sin embargo, desde hace decenios, los bancos centrales han venido influyendo en la determinación de ese precio no sólo en consideración al cálculo de la demanda de dinero, sino como mecanismo doble de control de la inflación y de estímulo económico.
Resulta que los últimos años, y aún ahora, tenemos tipos de interés negativos, es decir, por debajo de la inflación, lo que lógicamente es un estímulo invencible para el endeudamiento, con el riesgo que ahora comprobamos de que ese endeudamiento no esté respaldado por nada. Así, a través de lo que parece el simple fraude de curar una infección trucando el termómetro ha degenerado, como no podía ser menos, en una gravísima enfermedad. Yo siempre creí que la inflación era síntoma de ciertos acontecimientos económicos, no todos perniciosos pero en general sí viciados, y no el problema en sí, sino la consecuencia del problema.
Si algún miembro de economistas sin fronteras oye este mensaje de socorro, le agradecería mucho ciertas aclaraciones.
domingo, diciembre 14, 2008
DE LA FE A LA ESPERANZA
miércoles, octubre 29, 2008
UN JARDIN DE LAS DELICIAS
“El diablo hocicudo, / ojipelambrudo, / cornicapricudo, / perniculimbrudo / y rabudo,
zorrea, / pajarea, / mosquicojonea, / humea, / ventea, / peditrompetea / por un embudo.
Amar y danzar, / beber y saltar, / cantar y reír, / oler y tocar, / comer, fornicar,
dormir y dormir,
llorar y llorar.
Mandroque, mandroque, diablo palitroque….”
Tentación de verlo todo como en una visión alucinada de un tal Hieronymus Van Aken, alias “El Bosco”. Ver a un mediocre diablo de cejas picudas danzar torpemente, acompañado de un ditirámbico coro de agradecidos diablillos zompos, zampos, y zurupetos, sobre todo zurupetos (y zurupetas). Preguntarse por el cómo, y el por qué; interrogarse sobre el cuándo y el quién. Buscar inútilmente causas, inventar metáforas, pergeñar historias, componer grades dramas que nadie leerá, analizar con desesperación, y hablar y no callar, para contarse la misma comedia a uno mismo vez tras vez…
Y soportar toda esta cacofonía insufrible de palitroques (y palitrocas), que mosquicojonean y peditrompetan; que claman, declaman; que suben y bajan; que gritan, susurran y escupen; que se pavonean, contonean; se ufanan y farolean; que piden, despiden; que toman, que roban; que lucen y venden su nada envuelta en ideas… Esa ventosidad agria y sentimental llamada política.
Semejante barahúnda le deja a uno con ganas de perderse en la suya propia, e intenta oír el leve rumor de las olas, y el mar. Ganas de danzar y beber y comer… y fornicar
De dormir para soñar.
De llorar para dormir… y que todo vuelva a comenzar como si fuera un bucle, la noria absurda de tu propia vida… Mandroque, mandroque…
“¡Pío, pío, pío!
Cabalgo y me río, / me monto en un gallo / y en un puercoespín,
en burro, en caballo, / en camello, en oso, / en rana, en raposo / y en un cornetín.
Verijo, verijo, diablo garavijo.
¡Amor hortelano, / desnudo, oh verano! / Jardín del Amor.
En un pie del manzano / y en cuatro la flor.
(Y sus amadores, / céfiros y flores / y aves por el ano.)
Virojo, virojo, diablo trampantojo…”
¡Y qué más da! Dices. Dar el portazo, volver a leer a Pirrón, a Lucrecio, a Horacio, a Jayyam… Perderte en tu geometría, en una botella de Klein, en un teorema indescifrable que cifre tu vida; ocultarte tras un verso olvidado de Macbeth, leer novelas nunca escritas, escuchar una historia jamás contada… Y terminar aquello que siempre empiezas y nunca acabas, palabras, palabras, palabras que buscas, que juntas, arquitectura fantástica y alucinada, fábula imposible, gastadas teclas que oprimes y te oprimen… criatura siempre imperfecta, imposible final que cambias para no acabar… Igual que Marcello paseando con gafas de sol por la brillante oscuridad de Via Veneto. Funambulista que transitas por la delgada línea que separa lo banal de lo serio.
Olvidar… Y descubrir una geodésica perfecta en la desnuda silueta a contraluz de una mujer; el tiempo detenido en una afirmación, un instante roto con una negativa… Historias de sexo y lujuria que buscas, que encuentras, y te abismas en noches oscuras para arribar a la playa compartida del naufragio matutino: “adiós, nos vemos, te llamo…”
O buscar ese fantasma imposible, en fiestas absurdas, en lugares insulsos, entre copas y risas de caras imbéciles que gritan… porque sabes que existe, y te mira, y te espía… y te acecha. Buscar a Anouk. Igual que Marcello… Virojo, virojo…
“El diablo liebre, / tiebre, / notiebre, / sipilitiebre,
y su comitiva / chiva, / estiva, / sipilipitriva,
cala, / empala, / desala, / traspala, / apuñala / con su lavativa.
Barrigas, narices, / lagartos, lombrices, / delfines volantes, / orejas rodantes,
ojos boquiabiertos, / escobas perdidas, / barcas aturdidas, / vómitos, heridas,
muertos.
Predica, predica, diablo pilindrica…”
Pero no dejas de oír, y no dejan de jeringar, de gibar, de hastiar, de empapuzar, matraquear, emponzoñar… y putear. No callan, no paran, no cejan…
Ellos, los políticos, piratas morales, ávidos babosos, zombis malolientes. Predican subidos en cubos de basura, conspiran ocultos en coche oficial, repiten estulticias, perdonan vidas; se esconden en sus cuotas, listas y camarillas; te señalan, te juzgan, y se obstinan; te hablan de Cambios Climáticos, de apocalipsis, de solidaridad, de progreso y de centro; y no saben, no llegan, no alcanzan… y no se avergüenzan. Se cubren sus partes mugrientas con banderas, oriflamas, destinos y pueblos.
Y su comitiva. Estómagos agradecidos, comparsas necesarios, palmeros subvencionados, atriles de prestigio, plumas oxidadas, jueces inflados, hombres y mujeres de la cultura, actores felices, sonrisas de bótox, papadas estiradas, calaveras desmemoriadas, vacas aturdidas... Predica, predica…
“Saltan escaleras, / corren tapaderas, / revientan calderas.
En los orinales / letales, mortales, / los más infernales / pingajos, zancajos,
tristes espantajos / finales.
Guadaña, guadaña, diablo telaraña…”
Así que temes que te hayan empujado ya al infierno, si es que alguna vez dejaste de estar ahí. Y sólo pretendías estar en el ilusorio margen que existe entre un paraíso que sabes irreal (aunque alguna vez lo creíste posible) y un infierno que temes anodino y trivial.
Te sientes perdido en medio de toda esa danza absurda, ese infierno de cartón piedra y decorado; de carcajadas congeladas, muecas espantosas, admoniciones enloquecidas; sobrecogido ante la penetrante luz catódica, ves desfilar horrendos esperpentos, adefesios elegantes, mamarrachos vociferantes, carcomidos estamentos…
Alguien te empuja, y comienzas a bailar con ellos, a danzar; la torrentera que baja sucia y arremolinada, vorágine de rostros perdidos, huidos, asustados; te arrastra como un ciclón en el que todos se agitan, se rebullen, se zarandean; y esa batahola caótica y confusa deja que veas su auténtica naturaleza, que mires al otro lado.
Es el envés de la propia nada…
Pero oyes el frío, y preciso, movimiento de la hoja... Guadaña, guadaña…
“El beleño, / el sueño, / el impuro, / oscuro, / seguro / botín,
el llanto, / el espanto / y el diente / crujiente / sin fin.
Pintor en desvelo:
tu paleta vuela al cielo,
y en un cuerno
tu pincel baja al infierno.”
Y como Marcello te acercas a la playa, fría y desierta en invierno; y contemplas ese monstruo varado en la arena, informe, grotesco, podrido, muerto… Carne en descomposición traída por la marea que no dejas de mirar, hipnotizado, fascinado, seducido. Sientes asco, y miedo, y frío, y no puedes moverte; quizá entiendes, comienzas a comprender qué es lo que estás viendo… Pero alguien te coge por el brazo, y te arrastra, y sonríe mientras consigue que le sigas en la absurda procesión de la que formas parte, ahora ya uno más. No te suelta el brazo, y es tan parecida a ella…
NOTA: Desvelos. Con entradas como esta voy a conseguir que me expulsen de SC. El poema intercalado es de R. Alberti, “El Bosco”.
(Publica pirx AKA fermat)
domingo, octubre 26, 2008
ELECCIONES AMERICANAS II
Y por eso, se hará intolerable a uno y otro lado del Atlántico la pérdida, si es que se produce, de místico enviado del Dios de los progres: si pierde será tongo, será injusto, será porque es negro. Igual que Bush hizo trampa con las papeletas mariposa en Florida, si gana MacCain, el esclavista redivivo (repugnante el Mundo de ayer), será muestra de lo facciosos, racistas y belicistas que son los americanos.
Creíamos que habíamos ganado la guerra mundial, pero era mentira. Creímos ganar la guerra fría, pero era mentira. La carcundia estaba entre nosotros, y manipulando manipulando se han alzado con la victoria sobre las almas de occidente. Y digo Almas en el sentido de Gogol, Almas Muertas, Siervos, Esclavos.... Plebe enfeudada por propia voluntad.
Hay que poner fín YA a este nuevo feudalismo.
Se acabó, querámoslo o no, el baile en este balneario decadente. Como ya no quedan más batallas que perder, sólo podemos seguir una dirección-
La dirección de la libertad
sábado, octubre 18, 2008
ACTIVO TOXICO
Era una tentación irse a Islandia, hasta hace unos días.
Sucede que a veces uno se levanta con la sensación de que el tiempo ha barrido distancias enormes en el lapso de una noche, o de que todo ha volado de forma desbocada y uno se ha quedado preso en el mismo lugar, inserto en una absurda burbuja de tiempo…desfasada, anquilosada. Y mientras uno se mira con cierta aprensión en el espejo, se pregunta qué diablos hace ahí.
-Lárgate a Islandia –te dices- y lo dices como si no supieras que Islandia es un lugar como cualquier otro, que lo que realmente quisieras es haber sido barrido por ese vendaval que ruge a tu lado… y que ni siquiera te ha rozado, quizá porque estés lastrado de por vida por activos tóxicos que nadie quiere comprar.
-Y ahora ni si quiera queda Islandia- piensas mientras lees como el pequeño país volcánico ha hecho puff como si fuera una burbuja financiera. Y añoras ese huracán que parece poner todo patas arriba y que te esfuerzas por entender… como si no fuera todo vano.
Y te empapas con noticias financieras que desgranan los expertos, como si supieran lo que realmente está pasando, o lo que puede pasar, arropando en tecnicismos su ignorancia. Aprendes, por primera vez en tu vida, qué es eso de un hedge fonud, esperas con asombro cuál será el próximo banco que quiebre, te convences de que Greenspan era realmente un tipo peligroso que jugaba con fuego, pero nadie lo dijo en su día, le aclaras a un amigo que lo del exceso de liquidez era como estar sentado en una barril de pólvora que ahora ha estallado, y el te responde
-Claro
Y tú dices:
-Pues eso
Repites las mismas tonterías, los mismos nuevos lugares comunes, te indignas ante la pretensión de los Estados de comprar los activos tóxicos de los bancos, te asustas ante la negra marea que comienza a abatirse sobre ti… Hablas, hablas y hablas como un pato sólo porque no sabes qué narices va a pasar con tus propios activos tóxicos; no con aquellos que retuercen tu menguante economía mes a mes, sino con aquellos que te has empeñado en poseer en contra de la opinión de los demás, aquellos activos que has decidido llevar contigo toda la vida, a pesar del criterio del resto de la gente que te decía que nadie iba a comprártelos.
De una crisis se sale, incluso de la más profunda, dejando el previsible parte de bajas económicas y sociales, cambiando de manera abrupta, en ocasiones, las cosas; dejando en la cuneta de la historia para siempre modos de actuar y de pensar… todo esto lo sabía hasta Marx, que envolvía obviedades dentro de retruécanos filosóficos. De ésta, que ocupa día a día portadas y titulares televisivos, que se ha convertido en un reality en prime time, y que todo el mundo explica y nadie predijo, también. Ignoro de qué forma o cuándo, tampoco sé cuál será el coste, aunque lo presumo alto.
Pero en esos días frente al espejo, deseando irte a Islandia, u otro lugar alejado… esos días sientes como si estuvieras preso dentro de un laberinto lampedusiano, barruntas como todo cambiará para dejarte a ti en el mismo sitio, sospechas que nadie querrá comprar tus activos tóxicos, aquellos que has ido acumulando año tras año, y que han ido lastrando tus bolsillos ideológicos, y que piensas que no tendrán ningún valor en el Nuevo Mundo que se avecina.
Y por eso miras con envidia toda esa vorágine que amenaza con cambiarlo todo, porque sabes que te vas a quedar en el mismo sitio, porque empiezas a resultar un tipo raro con un equipaje que nadie entiende.
Y es entonces cuando piensas que quizá harías bien en marcharte a Islandia… o a una isla tropical, o consumir tus días en una sucesión de bacanales…
Y te preguntas qué narices vas a hacer con tus activos tóxicos…
Y te respondes:
-Supongo que me los quedo
Y abres el grifo y te lavas la cara.
Y oyes el rumor del movimiento que te rodea…
Y sientes la misma nostalgia…
(Publica, pirx AKA fermat)